Próximos a cumplir un año en Rancagua, MirAndes Hospital de Día y Rehabilitación Psicosocial, se ha transformado en un espacio significativo para todas aquellas familias que han confiado en su equipo de profesionales, y han descubierto en MirAndes un aliado en sus procesos de recuperación.

Para Isidora Bobadilla, Jefa de MirAndes Rancagua, ha sido clave el trabajo terapéutico y de acompañamiento que se proporciona a los usuarios en el marco de su proceso de recuperación.

Consultada por el rol de MirAndes en este contexto, Bobadilla destaca la importancia que tiene la experiencia que viven los usuarios durante su estadía en MirAndes Rancagua.

“Los usuarios que asisten a nuestro dispositivo se constituyen de diferentes experiencias de vida, de vínculos, de hechos, de materia, de situaciones cotidianas, de palabras, de miradas, etc. Y nuestro dispositivo viene a convertirse en un hecho más en su experiencia de vida. Los usuarios que por diversas razones confluyen en nuestro centro, están -muchas veces- conviviendo con un gran sufrimiento. Nuestro objetivo, más allá de que se recuperen y reinserten, pretende que cada uno de los usuarios encuentre su BIENESTAR”, subraya la Terapeuta Ocupacional y Jefa de MirAndes Rancagua.

En esta línea, y con el norte puesto en ser un puente entre los usuarios y su propio Bienestar, Bobadilla da cuenta del trabajo del equipo multidisciplinario que distingue a MirAndes en Rancagua.

“Nosotros fortalecemos el proceso, apoyamos esta búsqueda del Bienestar, facilitamos y movilizamos distintos agentes personales, familiares, sociales y cotidianos para que cada persona constituya su experiencia de vida y tome decisiones que lo alejan de su estado de sufrimiento y lo acerca a su propio Bienestar”, detalla la terapeuta.

Experiencia significativa

Con una evaluación positiva por parte de los usuarios, quienes siempre encuentran en MirAndes un lugar de pertenencia y contención, una vez que cierran su proceso de hospitalización diurna o rehabilitación, realizan un rito significativo como parte del término de una etapa y el comienzo de un nuevo ciclo.

En este contexto, los usuarios celebran la despedida, con el acento en el nuevo comienzo que se abre para ellos, donde quienes dejan el centro comparten sus deseos y no cierran el vínculo con el espacio comunitario que suelen encontrar en MirAndes.

FOTO 1: Recuerdos de los usuarios, como parte del cierre de su ciclo en MirAndes.

FOTO 2: Isidora Bobadilla, Jefa de MirAndes Rancagua