Los adolescentes que usan con más frecuencia aparatos digitales son dos veces más propensos al Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), según un estudio.

El informe elaborado por la Universidad el Sur de California (USC) y publicado en la revista científica de la Asociación Médica Estadounidense, dio seguimiento a cerca de 2.600 adolescentes durante dos años y analizó sus hábitos de utilización de aparatos digitales y los efectos de éstos en sus comportamientos.

“Las nuevas tecnologías móviles pueden ofrecer acceso durante todo el día a una estimulación rápida y de alta intensidad, lo que ha incrementado la exposición a los medios digitales mucho más allá de lo que había sido estudiado”, destacó Adam Leventhal, profesor de Medicina Preventiva y Psicología, director además del Laboratorio de Salud, Emoción y Adicción de la Escuela de Medicina de USC.

“Podemos afirmar con confianza que los adolescentes que fueron expuestos a altos niveles de medios digitales resultaron significativamente más propensos a desarrollar síntomas de TDAH en el futuro”, aseguró Leventhal.

Luego de descartar aquellos con síntomas preexistentes de TDAH, los investigadores seleccionaron 2.587 participantes de un total de 4.100 estudiantes de preparatoria, de 15 y 16 años, elegidos entre un grupo representativo de escuelas públicas del condado de Los Ángeles.

Tras un seguimiento semestral entre 2014 y 2016 a la utilización de 14 plataformas digitales populares entre los estudiantes seleccionados, los investigadores encontraron que, en promedio, un 10 % de quienes utilizaban con alta frecuencia estas plataformas mostraron nuevos síntomas de TDAH.

Por el contrario, el 4.6 % de estudiantes que no eran usuarios frecuentes de los sistemas digitales no mostraron síntomas de Trastrorno de Déficit Atencional e Hiperactividad.

Aunque el estudio no establece una relación causa / efecto, sí muestra “una asociación estadística significativa”, anotó Leventhal. El investigador resaltó que los resultados “ayudan a llenar un vacío” para entender cómo los nuevos aparatos de tecnología móvil y sus contenidos ilimitados representan un riesgo para la salud mental de los menores.

Fuente: El Tiempo