Experiencia MirAndes Concepción

Edgardo

 

Mi historia comienza el 21-03-17 fue mi llegada a MirAndes y que mayor coincidencia el día de mi cumpleaños llegaba a un mundo nuevo intentando encontrar un sentido a la vida. Venía de un pozo muy profundo en donde no se ve la luz. Día a día la vida fue cambiando. Vi el progreso en mí y en mis compañeros, los días fueron pasando y los pacientes siguieron llegando, todos progresamos, algunos más rápidos, otros más lentos, pero todos avanzando hasta que llegó el día de salir de este lugar de acogida. Un refugio en donde nuevamente comienzas a vivir y disfrutar. Gracias.

Solo en una palabra EXCELENTE. Gracias por todo.

 

Laura

A.G.S.

 

MirAndes Concepción, para mí, fue la suerte de encontrarme protegido, preparado y confiado por un grupo de profesionales del mejor nivel, con extraordinaria vocación y preocupados permanentemente en mi superación y energía.

Bajo mi experiencia fue de gran ayuda, puesto que me ayudó en gran parte a solucionar mi enfermedad (fibromialgia), además el relacionarse con más gente ayuda a que valorara un poco mi vida y que no es todo absurdo.

 

Tesi

Bechino

 

Desde mi llegada, ha sido un lugar muy grato, donde pude conocer gente muy comprometida con su quehacer. Me ayudaron a tomar conciencia de mi condición y con ello a llevar un estilo de vida más cauteloso. Me marcho feliz de haber conocido este grupo de profesionales.

Excelente experiencia que considero muy valiosa. Aprendí muchas cosas y hoy tengo las herramientas para manejar de mejor forma las emociones. La calidad humana de los profesionales es enorme, con mucha paciencia y dedicación, acá aprendemos no sólo de los talleres sino de la experiencia de cada compañero. Llegué acá arrastrándome, viendo todo negro. Hoy me voy caminando con la frente en alto y optimista de un futuro feliz junto a mi familia. Agradezco a todos quienes me brindaron su cariño y dedicación y considero que esta experiencia es altamente recomendable.

 

Paloma

Luciano

 

Agradezco el apoyo brindado por todo el equipo profesional de la clínica. Al principio, cuando llegué, me sentí con un poco de temor, pero en el transcurso de los días mis temores se fueron disipando hasta hoy día, que salgo más fortalecido y con una sensación de bienestar y con fuerzas renovadas para continuar viviendo, además de compartir esta experiencia de mi vida y ser también una fuente de apoyo y ánimo para otras personas. Agradezco sinceramente el apoyo de este centro y de sus integrantes.

Mi experiencia en MirAndes fue positiva, ya que, si bien, no asistí al centro diariamente los profesionales que me atendieron semanalmente me brindaron una atención de excelencia. Además hice amigos y pude distraerme.

 

Sinfonika

Don Roberto

 

Mi experiencia fue muy positiva. Todas las personas que trabajan en el Hospital de Día fueron muy profesionales en su área. Creo que sin esta experiencia no lo hubiera logrado. Los compañeros de equipo fueron como si siempre los hubiese conocido. Los echaré de menos. Espero lo sigan haciendo de la forma como lo hacen. Es increíble que personas tan jóvenes contengan con tanto cariño y preocupación a personas como yo.

Mi Experiencia en MirAndes, fue muy buena, aprendí muchas cosas que me ayudaron en mi mejoría. La preocupación del personal es realmente buena, todos muy preocupados de que estés bien y lo pases bien también. Con respecto a los talleres todos son muy entretenidos y cada uno te enseña a valorar y darte cuenta de cosas que antes no notabas. En MirAndes también logré formar lazos muy lindos, amistades que no se logran en ninguna otra parte, el poder compartir con gente que realmente te entiende es algo que valoro mucho. De verdad me ayudó mucho.

 

Rosario

Recién casado

 

Al comienzo intimidante, llegando a un mundo de muchos prejuicios; los que inmediatamente gracias al apoyo de profesionales y mis propios compañeros se fueron diluyendo. El día de hoy solo dar las gracias a todos y cada uno de ustedes por ayudarme a lograr, encontrar y comprender que la mayor parte de nuestras mejoras parten por nosotros mismos. Y como dijo el gran Emiliano Zapata: “Mejor morir de pie que vivir toda la vida arrodillado”.

Mi Experiencia en MirAndes fue muy positiva. El equipo de trabajo fue muy integral, lo que permite que mi recuperación sea vista en todos los aspectos.

 

Vale

Salva

 

Para mí lo principal, en este paso por este Centro, fue la cordialidad y buen trato hacia las personas. Existe mucha preocupación por los pacientes, se les trata como personas.

Muchas Gracias por todas las herramientas. Fueron de mucha ayuda.

 

Angie

A.C.

 

Mi experiencia en MirAndes fue súper buena desde un principio. Conocí a personas que me ayudaron a salir adelante en mi enfermedad y de a poco me hicieron darme cuenta de cosas que eran esenciales, pero que me había costado bastante percatarme: como que la vida vale la pena vivirla a pesar de todo lo malo. Muchas cosas buenas pueden venir a futuro y es necesario sacar fuerzas para levantarse día a día de la cama con una sonrisa en la cara. Todo esto lo fui aprendiendo con la ayuda de los especialistas y enterándome de las experiencias de los demás usuarios, ya que muchas personas pasan por situaciones parecidas y con su experiencia van a tratar de ayudar al resto.
Fue una muy linda y sanadora experiencia.

Al principio no encontré que este centro me ayudara tanto, pero con el tiempo me di cuenta del cariño que fui recibiendo, las palabras de ayuda y el profesionalismo de los instructores. Además, estar con personas con problemas similares ayuda aún más a retomar la vida.

 

Vale

Daniela Moena

 

Bueno, mi experiencia en MirAndes fue muy grata. Es un centro integral, con excelentes profesionales, que te dan herramientas para salir adelante, se enfocan globalmente en tus necesidades personales y grupales. Una atención personalizada excelente y trabajo en grupo increíble. Tanto pacientes como profesionales generan un ambiente de confianza y familiar. Mi familia MirAndes: muchas gracias por todo. Los quiero, les deseo lo mejor, mucho éxito, sigan creciendo. Superen todas las barreras, son lo mejor. Los quiero, muchas gracias por darme -hasta ahora- el mejor regalo de mi vida.

Ha sido la experiencia más importante de mi vida, en la que aprendí a quererme y a respetarme. Doy gracias a Dios por poner a la escuelita “MirAndes” en mi camino, con el gran equipo que la conforma. Estoy feliz con toda la ayuda que me brindaron en forma incondicional.

 

Yas

Inés

 

Yo llegué con vergüenza y desconfianza, sintiéndome un caso perdido, ya que en tratamientos anteriores nunca pude encontrar camino. Quería morir y que los demás pensaran que fuera un accidente. El paso por MirAndes me cambió la vida, con muchas altos y bajos, pero aquí estaban las personas especializadas, las personas idóneas que sabían exactamente qué tenían que hacer conmigo. Me tuvieron mucha paciencia, comprensión, preocupación, cariño y se ocuparon de que yo estuviera bien y estabilizarme de la forma más amable y con la mejor sonrisa. Me di cuenta de que no era la única que estaba sola.