Falta de cobertura en Salud Mental, disminución de las relaciones sociales no virtuales, débiles redes de apoyo y escasa vida familiar, son sólo algunas de las variables que explicarían el alza en las cifras de suicidio en Chile.

En las últimas décadas, Chile ha experimentado un aumento sostenido en las cifras de suicidio. En 20 años la cifra casi se ha duplicado. Precisamente, Chile cuenta con la segunda mayor tasa de aumento de suicidio de los países de la OCDE, después de Corea del Sur.

El Dr. Jorge Ochoa, médico psiquiatra y gerente comercial de Cetep, explica que “frente a las altas cifras de suicidabilidad, la respuesta es multifactorial. No se reduce a una sola variable. Es un tema complejo”.

En esta línea, el Dr. Ochoa advierte que el alza de suicidios en Chile es un tema que debe ser atendido de manera urgente. No por nada, Chile presenta la segunda mayor tasa de suicidio adolescente y según estimaciones del INE, para el año 2020 habrá un suicidio adolescente diario.

“En Chile el acceso a Salud Mental es insuficiente. La cobertura en la población infanto-juvenil es baja. Se necesitan más especialistas en población infantil y adolescente”, subraya el médico psiquiatra de Cetep.

Otra componente que explicarían las altas cifras de suicidios a nivel nacional, se explicaría a nivel cultural. “Hay un cambio cultural a partir del acceso a tecnología. Los niños hablan menos de persona a persona. Se manejan con menos herramientas para comunicarse y resolver problemas, generando menos tolerancia a la frustración. De este modo, al contar con menos capacidades para afrontar la realidad, los jóvenes terminan tomando decisiones muy terminales, como es la conducta suicida”, explica.

Asimismo, el especialista, sentencia que el aislamiento social es gravitante en este tipo de conductas. Factor común compartido en la población adolescente como en los adultos mayores, grupo etario especialmente sensible a esta realidad.

“El factor común de ambos grupos es el aislamiento, donde tienden a verse solos ante un estresor. Pero en el caso de los adultos mayores, se observa una desesperanza que es muy intensa. Y esa desesperanza está fuertemente asociada al suicidio. En la población adulto mayor hay mucho aislamiento y pobreza social y económica. Hay una deuda como país con este grupo de la población”, sentencia el Dr. Ochoa.

Finalmente, el psiquiatra plantea el riesgo latente en la sociedad que estamos construyendo. “Una sociedad con jornadas laborales extensas, largos tiempos de traslado y escaza vida familiar, estarían favoreciendo la sensación de aislamiento, que termina por generar conductas terminales como el suicidio” plantea.

Día Mundial de la Prevención del Suicidio

El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, fecha en que la Organización Mundial de la Salud invita a reflexionar sobre la importancia que se está dando al cuidado de la Salud Mental.

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